CORNELIA HERNÀNDEZ, PERSONALIDAD BULLENTE
El verdadero artista se reconoce en el asomo de un simple trazo. En él, prodigiosamente, imprime su alma, sin miramientos, de forma directa o evasiva, terminada o bullente, pero cierta.
Esta es la principal y más fuerte característica de esta pintura de Cornelia Hernández, aún en su drama y su batalla por lograr la necesaria unidad entre expresión y emoción.
Una personalidad llena, a la vez, de sentimientos y contenidos fuertes –casi varoniles-, al tiempo que de una ternura contenida, abiertamente femenina, que busca el espacio y el tiempo para ser realidad sus urgencias, para proyectarse, verdadera…
Si un calificativo la redujera sería lo íntimo. Si una emoción viviera en ella, serían lo trágico y el ensueño. Asumidos como quien accesa al misterio de sí misma, de Cornelia Hernández, que con esta pintura nos tiende la mano hacia su mundo interior, hacia donde aspectos vivísimos de la cultura han dejado una huella de tristeza y esperanza que gotea, translúcida, sin intermediaciones, a la pintura que hoy apreciamos.
Cornelia se expresa como es. Con su drama, sus rituales, sus tabúes, sus autos percepciones y sus experiencias oníricas y simbólicas nos convence de que se acerca a la pintura por instinto de supervivencia, como razón esencial de su vida, con los riegos y las glorias de quien se asoma al confesionario.
Soñadora, también arrastra imágenes desde ese mundo de sueños y realidades conjugados, desde ese espacio imaginario en el que vive, construyendo significados y verdades tan personales que nos exigen la sensibilidad como herramienta para superar la muralla de hermetismo con que militarmente las protege. Por otra parte, su abordaje es capaz de arrastrar lo subconsciente y llevarnos a veces a las fronteras de un surrealismo y una realidad en la que presente y pasado se tocan las manos, haciéndose componentes esenciales del alma; invadiendo la cotidianidad gracias a pertenecer al lindero de los sueños.
Esta pintora está bullente de energías, poesía, drama, vivencias y potencialidades. Posee más fuerzas que las oportunidades que ha tenido para materializar su plenitud. Esta exposición suya nos convence y nos convoca. Nos deja la certeza de su inequívoco talento.
Lic. Ignacio Nova
Asesor de Arte del Secretario de
Estado de Cultura
Responsable del Centro Cultural
Rodrigo de Bastidas.